Elimina el Agua Verde: Método Sencillo

El mantenimiento de una piscina es fundamental para garantizar la calidad y la claridad del agua. A menudo, tras períodos de intensa lluvia o por descuidos como la falta de cloración o un inadecuado control del pH, nos encontramos con el desagradable panorama de un agua verdosa. Esta situación es una señal de alerta que indica la presencia de microorganismos y algas. Sin embargo, no todo está perdido, pues existe una metodología clara y económica para restablecer la pureza y transparencia del agua de nuestra piscina. A continuación, detallaremos los pasos fundamentales para transformar el agua verde en cristalina, resolviendo las dudas comunes y ofreciendo soluciones prácticas a este problema tan habitual.

Medición y ajuste del ph

como-quitar-verdin-piscina

Antes de proceder con cualquier otro paso, es crucial comenzar por medir y ajustar el pH del agua. Un pH elevado puede ser un factor que contribuye a la proliferación de algas. Idealmente, debemos buscar un valor de pH en torno a 7.2 – 7.6. Para reducir un pH elevado, se puede emplear un reductor de pH, el cual se debe mezclar previamente en un balde con agua antes de añadirlo de forma distribuida en la piscina. Se recomienda hacer una revisión del pH después de 30 minutos para confirmar que se ha alcanzado el nivel deseado. De no ser así, será necesario añadir más reductor.

Eliminación de suciedad y cepillado

Elimina-el-Agua-Verde-Método-Sencillo

Un paso crucial es eliminar toda la suciedad, como hojas y ramas, tanto de la superficie como del fondo de la piscina. El material orgánico puede consumir el cloro, disminuyendo su eficacia. Posteriormente, es importante cepillar las paredes y la base de la alberca para retirar las algas que allí se adhieren. Este proceso debe ser exhaustivo, ya que cualquier resto puede afectar el resultado final.

Supercloración del agua

Medición-y-Ajuste-del-pH

Para combatir las algas y otros microorganismos, es necesario realizar una supercloración. Dependiendo de la cantidad de días que el agua ha permanecido verde, se debe calcular una dosis de cloro que puede ir incrementándose. Por ejemplo, se puede empezar con 20 partes por millón de cloro y ajustar según sea necesario. El cloro, ya sea líquido o granulado como el hipoclorito de calcio, debe mezclarse bien en un balde con agua antes de ser distribuido uniformemente en la piscina. Tras la adición del cloro, es imprescindible mantener el nivel de supercloración durante al menos cuatro horas si el agua estaba solo verde, y hasta 24 horas si además estaba turbia.

Incorporación de floculante o clarificante

Eliminación-de-Suciedad-y-Cepillado

Si tras la supercloración el agua aún presenta turbidez, se deberá añadir un floculante o clarificante como el sulfato de aluminio. La cantidad a utilizar se calcula en función de la turbidez del agua y debe mezclarse bien antes de ser agregada a la piscina. Una vez incorporado, es recomendable dejar reposar el agua por 24 horas para que las partículas se asienten en el fondo.

Aspirado del fondo de la piscina

El último paso es aspirar el fondo de la piscina para recoger los residuos que se han decantado. Esta tarea se debe realizar con paciencia, para evitar levantar la suciedad nuevamente. Es probable que se pierda un poco de agua durante este proceso, pero es un paso necesario para garantizar la limpieza final. En caso de que quede algo de suciedad, se puede crear un remolino en el agua para concentrar los residuos en el centro y facilitar su extracción.

Con estos pasos, se puede asegurar que el agua de la piscina regrese a un estado saludable y cristalino. Esta metodología no solo es efectiva, sino también más económica y sencilla que vaciar y rellenar la piscina. Con el mantenimiento adecuado y la aplicación de estos procedimientos, disfrutar de una piscina limpia y segura es totalmente posible.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)
Compártelo!

Deja un comentario